lunes, 23 de junio de 2008

Notas III

Siento a DIOS que camina, tan en mi
con la tarde y con el mar,
con el nos vamos juntos, anochece,
con el anochecemos, orfandad ........... (del Poema DIOS de C.Vallejo)

  • Siento amor, siento ternura, soy feliz por aveces.
  • Por aveces siento paz, siento a DIOS, vivo mucho, es lindo.

  • Camino arriba, camino abajo, vomito, pienso, pienso mucho, hay placer, hay descanso, duermo despierto, despierto durmiendo.

domingo, 22 de junio de 2008

Notas II

  • Me afirmaron, pase 3 semanas negando, hace 2 días empecé a reconciliar. Es dialéctica, afirmación, negación, negación de la negación, pura dialéctica Hegeliana.

  • Sueño viviendo, vivo soñando, no quiero despertar y despierto, no puedo dormir y me duermo.

sábado, 21 de junio de 2008

Notas I

  • Los seres humanos se acostumbran a todo.
  • Hay 3 dolores, el físico, el emocional y el mental.
  • Hace 3 semanas me dijeron que tenía cáncer y que en 6 meses moría, tuve los 3 dolores y en realidad me morí antes.
  • Hoy mi mente está sana, mis emociones calmadas y mi físico drogado.

domingo, 15 de junio de 2008

Describiendo a mi Mujer


Quiero describirla primero en materia luego en espíritu, ambos forman el concepto, el concepto entonces de Silvia, es primero materia, por que así es su devenir, ella primero me cautiva con su existencia (primera parte de la materia), flaca, sexy, de bellos hombros y agresivos al mismo tiempo, cuello de largo justo, ojos brillantes, nariz dulce, boca carnosa y exagerada, caderas perfectas, pies y manos de muñeca, deditos dibujados, codos y rodillas singularmente delicados, y pelo suelto que al caminar marcan su ritmo.

Luego viene su esencia (segunda parte de su materia), caminar divino como pisando nubes, movimiento sensual de caderas, no se sí me gusta más su venir o su ir, ambos son singulares, con ambos puedo quedar atrapado sin posibilidad de disimulo, olores diferentes, en su cuello, en sus senos, es un sexo y en sus pies, olores deliciosos y variados, movimientos sexys, cuando se para, cuando fuma, cuando habla, cuando escribe derechita, cuando me hace el amor, cuando se despierta, cuando duerme, cuando come, cuando reniega, cuando estudia, siempre tiene Silvia una cuota importante de sensualidad y femineidad. Suelo decirle, “practicas en el espejo, no?”, por que es curioso lo espontáneamente amorosa y al mismo tiempo perfecta que se muestra siempre, sus ojos cada día fueron más brillantes, su mirada cada día fue más dulce, hoy no puedo evitar no tenerla, esa es la esencia de Silvia.

Para terminar con su concepto, está su espíritu, que dividiré en 2 capas, la primera y más superficial es aparentemente distraída, frívola y lejana, pero irónica y sarcástica, y hay que saber entender, hay que saber tomar los consejos que por allí esconde, por que son sabios e inteligentes y tienen siempre un thelos, yo lo hice y pude crecer, yo lo hice y pude cambiar para mejorar como persona, Silvia cambio mi thelos, y lo hizo para mi buena suerte.

Hay una 2da capa de su espíritu, y es de la cual hoy estoy más cautivado, es fuerte como un roble, me inspira fortaleza y me da ganas de vivir, nadie si no ella, me alimenta el alma, y da ganas de seguir luchando, esta capa de su espíritu recién la he descubierto, hoy que ando en una situación complicadísima entre la vida y la muerte, y que es ella la que me conecta más que nadie con el sobrevivir, es ella a quien gracias a Dios yo amo.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Carta a mi hijo por su Graduacíón de Colegio

Cholo:

Has terminado un proceso importante de tu vida, has cerrado una etapa para ahora abrir otra, otra tan linda y emocionante como lo son todas las etapas de la vida, el éxito en cada una dependerá de la forma en como decidas tú mismo afrontarlas.

Los hombres de bien, basan su vida en valores, valores que incluyen el respeto y el amor hacia los seres humanos, empezando por uno mismo, tú eres un joven de bien que estoy seguro será un hombre de bien, por que eres inteligente por que eres sano y bueno, y por que consigues lo que te propones (eso de conseguir pareja de promoción “el mismo día” de la fiesta, lo cuento ya nadie me lo cree ja ja ja).

Todo está en la cabeza Aja, todo está en la fuerza de voluntad y la convicción que pongas, hay una frase, que ya debes estar cansado de escucharla no?....pero igual te la mando (ya sabes como soy de persistente), es una de frase Benjamín Franklin (el inventor del pararrayos que además era filósofo, lo único malo que era gringo, en fin): “Si crees que puedes, o crees que no puedes estás en lo cierto”…….., esto resume cholo lindo todo lo que uno tiene que hacer en su vida, creer en uno mismo es lo más importante entonces y con la seguridad y entrega que yo te veo, no me cabe duda que lograrás lo que te propones.
Siempre tendrás en mí a un pata, un pata medio jodido, pero tienes que comprender pues!! también soy tu pá, siempre estaré contigo, vivo y viviré para eso, no lo olvides cholo, no lo olvides nunca.

Y una más (que pesado no??)…..una de Churchill: “Nunca, Nunca, Nunca…..Te des por vencido”, y esto tampoco te será difícil por que eres alucinantemente persistente, sigue siendo persistente cholo, persistente en lo bueno, en lo que te dé éxito, paz y felicidad.

Estoy orgulloso de ti, estoy feliz de tenerte como hijo, eres lo máximo para mí, nunca nadie me hizo tan feliz como tú.
Gracias Cholo, por ser como eres, gracias por ser mi cholo.


Tu amigo, y de paso tu papá que te adora

miércoles, 5 de septiembre de 2007

El Príncipe de Maquiavelo - Resumen y Crítica

1. RESUMEN.

A. Capítulos I-XI:

Maquiavelo describe las clases de Principados y como pueden estos ser adquiridos y conservados.

Capítulo I. Precisa que todos los estados pueden dividirse en repúblicas y principados, que pueden ser a su vez hereditarios o nuevos.
Capítulo II. Menciona muy someramente lo referente a principados hereditarios.
Capítulo III. Luego se centra en los más complejos de adquirir y mantener, los principados nuevos. Dedica su atención a los principados mixtos, lo cuales para obtenerlos te sirves de la fortuna, la virtud o la fuerza de las armas, y para asegurarlos el nuevo príncipe debe contemplar 2 cosas: eliminar la línea de sucesión del antiguo príncipe y no alterar la leyes y tributos anteriores, destaca más adelante los 5 errores críticos que cometió Luis XII y por tanto los errores que no debe cometer un príncipe que quiera conservar su principado: anular los Estados más débiles, aumentar el poderío de otro que ya es fuerte, introducir un extranjero poderoso, no ir a vivir al nuevo territorio, no instalar colonias, y finalmente un sexto y lapidario error, arrebatar tierras y con ello humillar y hacerse odiar.
Capítulo IV. Detalla las razones por las cuales el reino de Dario no puedo reconquistar lo perdido a la muerte de Alejandro Magno. Inicia su argumentación tipificando los dos modos de gobernar un principado, con ministros que son elegidos por decisión del mismo príncipe o por barones que por su nobleza y herencia se han ganado ese puesto.
Capítulo V. La preocupación esencial es examinar los principados recién conquistados y que antes vivían libres y con leyes propias, los cuales tendrán 3 formas de conservarlos: arruinarlos, ir a habitarlos personalmente, crear una oligarquía y a su vez respetar sus leyes
Capítulo VI. Debe tenerse en cuenta que no hay cosa más difícil de intentar, ni menos segura de conseguir, ni más peligrosa de manejar, que llegar a jefe o príncipe e imponer nuevas ideas.
Capítulos VII. Relata en este capítulo algunas de las virtudes como príncipe de César Borgia, un pensamiento interesante que se rescata del texto es: Los hombres atacan o por miedo o por odio.
Capítulos VIII. Inicia precisando las formas de llegar al poder, una es con la ayuda de los conciudadanos otra a través del crimen y la maldad. Quien usa el segundo método debe realizar de una vez todos los actos de crueldad que estime necesarios para lograr su objetivo, pues las ofensas hieren menos cuando menos se repiten, y más bien los beneficios si concederlos de a poco, pues así se saborean mejor.
Capítulo IX. Para formar un principado civil, es decir con favor de los conciudadanos no se requiere ni valor o fuerza, ni fortuna, si no más bien mucha astucia o virtud. Y esta astucia es mejor utilizarla para ganarse al pueblo que siembre es la parte más honesta.
Capítulo X. Luego repasa una primera consideración sobre las fuerzas de los principados
Capítulo XI. Finaliza la primera parte haciendo referencia al principado eclesiástico donde resalta su desprecio por la política temporal de la Iglesia.

B. Capítulos XII-XIV:

Maquiavelo aborda el problema de la seguridad, las armas y la milicia.

Capítulo XII. Si uno funda la defensa de su Estado en armas mercenarias, nunca estará tranquilo ni seguro, primero por que siempre será más fácil para un ciudadano conspirar si el ejército no es
propio y segundo por que uno no se puede fiar de mercenarios que son poco valientes y traicioneros.
Capítulo XIII. Si en los mercenarios es peligrosa la desidia, en las tropas auxiliares el valor, por tanto un príncipe prudente no debe hacer uso ni de la una ni de la otra, y si lo hace tarde o temprano alcanzará su ruina.
Capítulo XIV. El príncipe no debe tener otro objetivo que la guerra, su organización y disciplina, nunca debe apartar su pensamiento de ello, y en la paz debe ejercitarse aún más, cosa que puede hacer con 2 cosas: con la práctica, y con la meditación o estudio.

C. Capítulos XV-XXIII:

Maquiavelo estudia como debe ser el comportamiento y el gobierno de un príncipe en apariencia y con respecto a sus súbditos y allegados.

Capítulo XV. Abandonando el fácil recurso de la imaginación[1], Maquiavelo, desarrolla los principios de una política rigurosamente realista, partiendo de lo que las cosas realmente son y han sido y serán siempre (no lo que deberían ser), pues la política debe basarse en lo que la naturaleza y pasiones humanas son inevitablemente: maldad, ingratitud, ambición, envidia, etc.
Capítulo XVI. Lo que más debe evitar un príncipe es ser despreciable y odioso, cosas ambas a las que conduce la liberalidad y el despilfarro, mejor es pasar por mísero.
Capítulo XVII. Conviene a un príncipe ser temido y a la vez amado, pero si una tiene que fallar, es mejor y más seguro ser temido. Los hombres así serán más súbditos y fieles, por temor que oprime y es más efectiva que la adoración o el querer.
Capítulo XVIII. Un Príncipe debe basarse en sí mismo: la ley, por un lado, y la astucia y la fuerza por otro, disfrazando -porque lo obliga la situación- sus a primera vista injustas, inmorales e irreligiosas acciones porque la política para la generalidad es el reino de las apariencias, ya que todos ven lo que pareces, pocos sienten lo que eres. Por ello, se ha de ser consciente de que es inevitable y necesario pecar y mentir a veces para conservar el Estado.
Capítulo XIX. Pero se ha de procurar por todos los medios no incurrir en el odio y en el desprecio del pueblo, porque éstos son los males o vicios que hacen perder el Estado. Tener cuidado de no quitar los bienes y ultrajar a las mujeres, cuando no se hace eso con el pueblo, el pueblo vive feliz y está de tu lado, caso contrario te odiará.
Capítulo XX. El príncipe debe ganar el consentimiento a su dominación: la mejor fortaleza es no ser odiado por el pueblo, porque por muchas fortalezas que tengas, si el pueblo te odia, no te salvarán cuando requieras ayuda.
Capítulo XXI. Para ser estimado como príncipe, uno debe emprender grandes empresas, pone como ejemplo a Fernando de Aragón y a su afán colonizador y de conquista. Ser amigo leal y enemigo verdadero también es una característica importante por la cual el príncipe se hace estimar.
Capítulo XXII. Cuando el príncipe vea que un ministro piensa más en si mismo que en su señor y que en todos sus actos sólo busca el propio bien, nunca deberá confiar en él.
Capítulo XXIII. Un príncipe debe pedir consejo pero cuando él quiere y no cuando lo desean los demás. Debe cuidarse del buen consejero, por que puede acabar quitándole el poder. Conviene que los buenos consejos nazcan de la prudencia del príncipe y no la prudencia del príncipe de los buenos consejos.
D. Capítulos XXIV-XXVI:

Maquiavelo, analiza los motivos de la situación contemporánea de la Italia de su época. Volviendo al objeto central de sus preocupaciones: las causas de la ruina de Italia y la
posibilidad de una regeneración que permita recuperar la libertad y ordenar un Estado moderno.

Capítulo XXIV. Se expone la causa del hundimiento italiano, culpando de ello no a la fortuna si no a la ineptitud y falta de virtud, pues no se pensó en tiempos de paz que las cosas podían cambiar, y cuando llegaron los días adversos no pensaron más que en escapar sin defenderse.
Capítulo XXV. Se debate el lugar que en el curso político corresponde a la virtud y a la fortuna, con el fin de refutar a quienes desean disfrazar su incapacidad e ignorancia en la presunta omnipotencia de la fortuna, con el fin de demostrar que la virtud y la audacia tienen un lugar muy importante en el desarrollo y conclusión de la lucha política.
Capítulo XXVI. Maquiavelo luego de volver a vilipendiar de los jefes italianos que creen saber y sólo han llevado a Italia a la ruina , exhorta a final a la acción virtuosa y capaz que lleve a Italia a ser redimida e infundir una nueva forma mediante un nuevo orden político, con un nuevo príncipe que parece al final de su obra pedir a gritos.


2. INTERPRETACIÓN Y CRÍTICA.

Existen el “El Príncipe” pensamiento que transmiten características miserables de la condición humana que son lamentablemente válidas y aplicables a la gran mayoría de gobiernos de todos los tiempos.
Trataré en este corto ensayo de citar y comentar algunos de los pensamientos, que a mi entender son las piedras angulares del autor en su inspiración para con su obra (marcados abajo en el texto en azul oscuro y cursiva), pero que al mismo tiempo debo observar y criticar, pues comparten conmigo discrepancias de valores y pensamientos.

No se debe permitir jamás que continúe un desorden para evitar una guerra porque no se la evita, sino que se la retrasa con desventaja propia[2].
Con un pensamiento de esta naturaleza, todo soberano se vería apresurado a hacer la guerra, antes de buscar la solución diplomática basada en la razón y el diálogo, olvidándose que con la guerra se destruye pero nunca se construye[3].

Es conveniente convencer y atraer por las buenas a los súbditos, si no puedes, elimínalos[4].
Nuevamente, una clara invocación a la violencia y a la destrucción producto de la ambición del príncipe en tomar por suyo lo que no es suyo, el afán expansionista y conquistador de los hombres a través de los tiempos, es lo que ha llevado a esto, a la palabra elimínalos, le podríamos añadir: “o esclavízalos”.

Se debe eliminar al más fuerte, por que éste tarde o temprano te quitará el poder[5].
El temor de la pérdida de poder, sólo está fundamentado en las propias limitaciones del príncipe, algunas personas suelen temer al asesor o consejero destacado que los secunda, sin embargo existen casos en los que haciendo equipo con ella, los beneficios son mayores para el mismo príncipe, e inclusive y lo que es más importante redunda en un beneficio para el grupo, en este caso el pueblo.

Es deseo natural, y digno de alabar el querer algo que no se tiene…….[6].
Exalta el autor la ambición y el deseo de lo ajeno que debe tener un príncipe, este afán de invasión que caracteriza casi todo el texto, no puede tener tampoco mi aprobación, pues creo que aquella persona que basa su felicidad (palabra que obviamente no es mencionada en ningún momento en El Príncipe) en la envidia, en la competencia y en la posesión de terceras cosas sólo está acercándose a su propia infelicidad[7].
No hay medio más seguro para la posesión que la ruina, quien no lo hace así prepárese para su propio ocaso[8].
Leer esto, me trae a la mente la siguiente imagen, un joven puede estar muy enamorado de una bella mujer, pero si está no le corresponde con su amor, compartiendo el pensamiento del autor, el joven enamorado tendría que agredirla y ultrajarla, para que finalmente pueda creer que ella ya le pertenece, y así podría, luego de arruinarla, creer hacerla suya mediante la violación.

La razón de Estado justifica medidas de dudosa ética o abiertamente tiránicas, como la mentira, la traición, la crueldad y el crimen[9].
Me resulta evidente que Maquiavelo escribe fuertemente influenciado por el despotismo del imperio Romano, la crueldad y vehemencia del macedónico Alejandro Magno, la ambición de poder de un principado eclesiástico como el de Alejandro VI o la astucia y malicia de un gobernante como César Borgia, aún si tuviéramos más ejemplos no me resultarían suficientes para tener que exhortar, como lo hace el autor, a estos medios, claros rivales de la ética, para alcanzar un fin maquiavélico, pues seguiré creyendo que el actuar así nos aleja justamente del verdadero fin que es El BIEN y que nuestro autor, quedó tan lejos de poder percibir.

La violencia y la guerra es lo que primordialmente debe practicar e interesar a un buen príncipe[10].
En tiempos de expansionismo y cuando los territorios eran delimitados por la fuerza y la violencia, esto parecía tener mayor sentido y vigencia, en los últimos 50 años luego de algunas importantes descolonizaciones y de la segunda guerra mundial, en donde tuvimos a maquiavélicos conquistadores como Adolf Hitler en Alemania y Winston Churchill como opresor de una India que quería su libertad a través de la “no violencia”, el afán de conquista y guerra ha tenido un giro felizmente pacifista, y hoy la mayoría de los pueblos y gobiernos viven en paz, como casi solitario ejemplo de excepción tenemos a la nueva reencarnación del príncipe maquiavélico llamado George Bush, sin embargo es sólo eso, una lamentable excepción.
Países como España, Irlanda, Polonia, Chile y China, por citar algunos, actualmente son ejemplo de crecimiento y riqueza, y viven en paz. La propuesta de Maquiavelo está fuera de vigencia y pocos dudan hoy en día que lo correcto es tener como objetivo la búsqueda de la paz.
Para terminar de comentar este absurdo pensamiento, me permito citar: “…Porque aquellos locos creen que el bienestar de Francia sólo puede ser garantizado por la presencia de un ejército fuerte y numeroso, constantemente en pie de guerra….”[11]

En el gobierno, no es importante lo que debe ser, si no más bien lo que es[12].
Cuando las personas se alejan del idealismo, y se ubican sólo en lo que sus ojos perciben, es obvio que queden atrapadas en su propio mundo visible, el buen pensador tiene la obligación de proponer algo más que lo que en la Caverna podrá apreciar a través de las sombras[13], el buen pensador debe buscar un ideal inteligible.
La ética y la moral, solo sirven como apariencia, y en la política se vive en apariencias[14].
La palabra del príncipe, no necesariamente debe ser cumplida[15].
Como me preocupa todo esto, ¿qué pasa con el ejemplo?, ¿qué pasa con la evolución y el crecimiento del hombre a través de las generaciones?, ¿no tenemos acaso que preocuparnos de la formación intelectual y moral de los que nos observan desde niños y jóvenes?
Me pregunto, si luego de entrevistar o estudiar a los violadores de niños más virtuosos[16], me pongo a escribir un libro con los mejores consejos para cometer es tipo de delito, ¿cuál sería substancialmente la diferencia?

[1] Entiendo que en este momento Maquiavelo podría estar haciendo referencia implícita a La República de Platón o La Utopía de Tomás Moro.
[2] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo III.
[3] cf. Pensamiento de Hanah Arendt, en su Libro “Sobre la Violencia”.
[4] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo III.
[5] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo III.
[6] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo III.
[7] cf . Pensamiento de Bertrand Russell en su Libro “La Conquista de la Felicidad”.
[8] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo V.
[9] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo VIII.
[10] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo XIV.
[11] cf. Un Tomás Moro ofendido, hace referencia en el Libro Primero de su obra Utopía a los soldados mercenarios que cuidaban Francia durante los principados de Carlos VI y Carlos VII.
[12] cf. El Príncipe de Maquiavelo, Capítulo XV.
[13] cf. Símil de la Caverna, propuesta por Platón en el Libro VII de La República.
[14] cf. Capítulo XVIII.
[15] cf. Capítulo XVIII.
[16] Acá entiéndase por virtud, a una virtud maquiavélica.

miércoles, 11 de julio de 2007

Sobre lo que Siento

Ensayo creado al terminar el primer ciclo del Diplomado de Filosofía en UARM-Julio 2007

1. Mi formación y la decisión de estudiar Filosofía.

Mi formación como matemático fue guiada por maestros universitarios que sabían de matemáticas, la teoría en Tecnologías de la Información me la guiaron doctores del postgrado y mi conocimiento en Gestión de proyectos está compuesto actualmente de mi impulso autodidacta y de la experiencia en mi vida laboral, pero aún siento que me falta algo.
Tenía en mente un estudio de filosofía, desde que estudiaba matemáticas puras en el pre-grado de la Universidad Católica, aproximadamente hace 20 años, prototipos de maestros ilustrados como mi profesor Ramón Garcia Cobian, matemáticos consagrados y apasionados como Alfredo Porier, o personajes algo místicos y en las nubes como Carlos Alcántara, me ayudaron a perseguir ese sueño, lo que buscaba era la vida contemplativa, la vida del pensamiento y la sabiduría, eso era sin duda a lo que quería llegar y al mismo tiempo llegaba permanentemente, pues el camino de las matemáticas me lo permitía y me iba satisfaciendo.

Me aventuro a matricularme en este diplomado por que quería balancear mi conocimiento matemático, con humanidades, por que quería leer en forma ordenada y guiado por los que saben, no quería seguir visitando Crisol, pasear 2 horas y escoger un libro que casi siempre me terminaba dejando poco o nada, quería empezar a leer seguro de que lo que leía iba a contribuir a mi crecimiento en el conocimiento y en la razón, siempre me gustó saber pero en humanidades andaba desconcertado y necesitaba ayuda, “ La educación es el arte de dirigir este instrumento[1] y encontrar para ello el método más fácil y eficaz. No se trata de infundirle la visión, por que ya la tiene; pero está desviada y no mira hacia donde debiera. Esto es lo que importa corregir.” [2]


2. ¿Qué más me impulsa al estudio de La Filosofía?.

Cuando empiezo a estudiar matemáticas puras, me quedo impregnando de sus orígenes, y muchos de estos orígenes estaban en Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxágoras, Zenón, Pitágoras y muchos otros sabios griegos que 500 o 400 años adC. fueron capaces de fundar las bases de las matemáticas, con todo esto quedo realmente maravillado, y más aún cuando descubro que también eran filósofos, tardé algún tiempo en encontrar la estrecha relación. Me podía pasar horas de horas disfrutando el principio de las cosas, disfrute toda mi carrera demostrando los teoremas y corolarios matemáticos, no me interesaban las matemáticas aplicadas, me interesaba la abstracción pura. “…… será una enseñanza que atraiga al alma hacia la verdad y haga nacer ese espíritu filosófico que eleva nuestras miradas a las cosas de lo alto, en vez de volverlas, como hacemos indebidamente, a las cosas de aquí abajo.” [3]

Por otro lado, tengo desde hace años un desorden en la parte humana, incógnitas metafísicas sin resolver, siempre he querido encontrar y estudiar un poco más ¿por que el hombre es como es?, ¿Quiero encontrar los orígenes de la maldad?, ¿Qué es la felicidad?, ¿Por qué es bueno ser justo?, ¿Por que es bueno ser bueno?, ¿Por que si Dios existe hay tanta miseria?, ¿Qué tan verdad es lo que dijo Jesucristo?, ¿Es posible la existencia de otro Gandhi?, ¿Por que Hitler tuvo tantos seguidores?, ¿Por que aún los tiene?, ¿Cómo se siente cuando se está cercano a la muerte?, ¿Por qué el comunismo no funciona, si parece justo?, ¿Por qué uno ama más a unos que a otros?, ¿Cómo se llega a tener paz?, decenas y decenas de preguntas, con suposiciones propias, analizadas sólo desde mi perspectiva, algunas respuestas también están ya impresas en mi mente y mi vida, pero no tienen el sustento ni la solidez teórica que mi formación como matemático requieren, es como que sólo mi criterio sin respaldo alguno, salvo la experiencia, han decidido arbitrariamente llevarme a un resultado, que dada mi formación de vida y propia naturaleza no me dejan satisfecho, pues por que necesito de la comprobación inteligible.

3. El Caos y el Cosmos.

Todo lo que tenía en forma desordenada en mi cabeza ahora va acomodándose, todo lo que andaba suelto ahora está atándose y pasa a ser algo así como un sólido geométrico con muchas caras, algunas de la cuales todavía no logro percibir tal vez por que estoy en una dimensión inferior, lo importante es que sé que existen, lo importante es que las iré descubriendo con el paso del tiempo, algo así como cuando Dimitri Mendeleyev dejó espacios libres para los elementos químicos en su tabla periódica, bueno pues con el tiempo se irán llenando aseguró decir, y desde que lanzó su propuesta a mediados de 1800 hasta el día de hoy los elementos químicos se siguen descubriendo y ubicando en los espacios que este genio ruso dejó libres.

Como Mendeleyev, tengo una gran cantidad de espacios libres que sé que están, que iré resolviendo, allí están posicionadas en este sólido geométrico n-dimensional, cuando despegue de esta dimensión y pase a la siguiente, y luego a la siguiente y así sucesivamente, me será más fácil llenarlas, contemplarlas y entenderlas. ¿Y como se llena una cara del sólido?, pues solamente recopilando diversas perspectivas y argumentaciones, por ejemplo, posiblemente no llegue nunca a ponerme de acuerdo con mis contemporáneos en cual es la naturaleza de la justicia, pero tener la información de los diversos pensamientos particulares y la de otros tantos sabios, y confundir mi propuesta con la todos ellos, me permitirán considerar como completado el espacio.
Pues tiene que ser así, “En la Filosofía no hay unanimidad alguna acerca de los conocido definitivamente“ [4]
Así mismo “La incertidumbre de la filosofía es, en gran medida, más aparente que real: Los problemas que son susceptibles de una respuesta precisa se han colocado en las ciencias, mientras que sólo los que no la consienten actualmente quedan formando el residuo que denominamos filosofía” [5]

4. El curso de “Introducción a la Filosofía.

El curso, se convirtió desde el primer día en un soñado club de lectura, donde además de recibir adecuadas recomendaciones de que se debe leer, se recibe un sin fin de interpretaciones de personas con diferente formación y grados, al final seguro te quedas con alguna parecida a la tuya, pero la conversación y la maduración en clase, te hacen disfrutar mucho más, convirtiendo lo que podría ser una cena solitaria, en un banquete con baile y algo de festín incluido.

El curso ha significado para mí además, el enriquecimiento felizmente enfocado de mi biblioteca particular, en lugar preferencial descansan los textos de Platón, y en otros lugares la diversidad de libros que en clase hemos ido disfrutando, Hannah Arendt, John Stuart Mill, Baruch Spinoza, Fraser, Althusser, Santo Tomás de Aquino, me compré además una Biblia Latinoamericana, La Utopía, el Manifiesto Comunista, y un sin fin de otros libros, algunos ya consulté, otros esto leyendo en forma completa. Es decir está claro que tengo ahora más ganas de leer, por que ahora estoy convencido más que antes que el camino es el correcto, y que cuento con la guía y las herramientas necesarias para la búsqueda de la verdad, que no necesariamente me llevarán a la posesión de ella, y está bien, por que, eso es, justamente Filosofía. [6]

Oscar Espinoza y esta universidad, me están mostrando una forma nueva de aprender, recordemos que mi formación no es la de un letrado, posiblemente para una persona de diferente naturaleza, esto no tiene importancia, para mí si la tiene, con el metodología en donde cada quien expone y conversa su punto de vista se promueve la motivación a saber, a leer, aprender, a argumentar, pero sobre todo a establecer un juicio de valor, a tolerar y escuchar diferentes interpretaciones y puntos de vista, es notable también como Oscar puede cambiar con inusitada imparcialidad y ponerse en cada sesión como con el rol de autor según el texto que se esté discutiendo, esto muestra la valoración objetiva que es posible y se debe tener en calidad de maestro, además esto sólo termina alentando en cada clase a filosofar abiertamente a cada uno.
5. Como me siento ahora.

Me siento acompañado, las preguntas que yo tenía, las tuvieron desde hace muchos años otros hombres, que sabiamente pudieron presentar propuestas y alternativas que ahora podemos nosotros confrontar y con ello hacer filosofía.
Me siento identificado, con varios autores, que como Hannah Arendt y Fraser, me dejaron importantes conceptos y aclaraciones a mis dudas metafísicas. Y otros como Santo Tomás de Aquino que respaldaron con sus propuestas divinas y humanas algunos de los principios que ya tenía.
Me siento seguro, de poder ahora con la fuerza de la base teórica y mi aprendizaje poder argumentar, sustentar y filosofar ante mi mismo y ante otros.
Me siento satisfecho y más ilustrado, al haber escarbado con éxito en La Justicia, La Injusticia, El Gobierno, La igualdad, La Maldad, La Conveniencia, Las Leyes, La Política, El hombre y la sociedad etc.

Me siento prendado con ideas como:
El estoicismo de Sócrates antes la muerte y la incertidumbre.[7]
Las cosas son comunes en caso de necesidad, y por tanto pueden ser tomadas por aquel que más necesite. [8]
La propuesta del hoy llamado Liderazgo participativo, en donde el líder prudente consulta su decisión previamente a sus consejeros. [9]
Se puede destruir con la violencia, pero no crear. La violencia y el poder son 2 contrarios. [10]
La justicia podrá ser abordada desde un enfoque del entendimiento de una colectividad bivalente, regida por una política de Redistribución y otra de Reconocimiento. [11]
Me siento ansioso, de que empiece el siguiente ciclo y poder continuar con esto.
Y me siento afortunado, por la decisión tomada de estudiar en esta Universidad.

[1] El instrumento es la facultad de aprender del alma.
[2] Platón. La República, Libro VII, 518d.
[3] Platón. La República, Libro VII, 527c. Cuando hace referencia al estudio de la Geometría para quienes son preparados como Gobernantes en su propuesta de ciudad ideal.
[4] Jasper, Kart. La Filosofía. Capítulo 1: ¿Qué es la Filosofía? Pág. 7.
[5] Russell, Bertrand. El valor de la Filosofía, en A. Salazar Bondy Lecturas Filosóficas, pág 20.
[6] cf. Jasper, Kart. La Filosofía. Capítulo 1: ¿Qué es la Filosofía? Pág. 11.
[7] cf. Platón, Apología de Sócrates.
[8] cf. Aquino, Tomàs de. Tratado de la Justicia,, Articulo 7. Si es Lícito robar por necesidad.
[9] cf. Maquiavelo, Tomàs. El Príncipe. Capítulo XXII.
[10] cf. Arendt, Hannah. “Sobre la Violencia”. Sección II. Crisis de La República.
[11] cf. Fraser, Nancy. “La justicia social en el época de la política de identidad: redistribución, reconocimiento y participación”